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El país para las vacaciones (por Scott Adams)

[Pueden leer el artículo original en inglés aquí]

Un amigo mío que viaja muchísimo regresó recientemente de un viaje a Francia con su esposa. Su reseña de París es que todo está invadido de humo, deteriorado y despedazándose. Los ciudadanos son toscos y poco colaboradores y la torre Eiffel se ve sencillamente igual que en las fotos. Él quedó decepcionado.

La gente que tiene tiempo y dinero para viajar -llamémoslos el 1% de arriba- se está quedando sin grandes lugares para visitar. La mayoría de los visitantes que van a París, probablemente adoren el lugar pero, por definición, una vez que has visitado tu top ten personal de destinos, todo lo demás es menos interesante o se siente como una repetición (mira, mi amor, aquí hay otra playa!). Me doy cuenta de que éste es un problema de la clase alta. Pero este nos el punto hacia el cuál me estoy adentrando.

Mi punto es que, no importa cuan mala se torne la economía para 80% de abajo en el mundo, probablemente habrá una naciente población de gente rica y retirada con recursos que necesitan lugares más interesantes para visitar. Las cosas solo se pondrán peores cuándo los robots comiencen a hacer todo el trabajo duro, digamos, en veinte años, lo cuál espero sea lo que dure tu vida. Los pobres se volverán más pobres y los ricos serán dueños de las acciones de las fábricas de robots  se harán más ricos.

Mi solución propuesta es comenzar ahora mismo y convertir Estados Unidos en el destino más fabuloso de vacaciones del mundo, no solo para los ricos sino para cualquiera que tenga los medios para viajar. Seguro, Estados Unidos ya tiene buenos destinos de vacaciones pero están distribuidos al azar y muy lejos unos de otros. Las Vegas está lejos de Miami que está lejos de Washington D.C.

Propongo construir una vuelta de tren de alta velocidad orientado a las vacaciones que conecte todos los destinos turísticos existentes y cree un montón de destinos nuevos a lo largo de la vía. Los vagones dormitorio serían grandes y harían lugar a una inmensa cantidad de equipaje de modo que los viajeros puedan empacar fácilmente para esquiar en Aspen y nadar en San Diego en el mismo viaje extendido. Piensen en este tren como si fuera un crucero por el océano pero sobre tierra firme. El tren en si mismo estaría acompañado de diversión durante el trayecto y las paradas serían frecuentes e interesantes. Los visitantes podrían reservar viajes para cualquier segmento de la vuelta que quisieran. Y asumamos que el tren tiene tanto vagones de lujo para los ricos como otros más sencillos para todos los demás.

La cosa grandiosa acerca de la industria del turismo es que emplea un montón de gente, directamente desde el momento de la etapa de construcción. Los Estados Unidos tiene ventaja sobre los demás países si puede mantener el aire limpio y los destinos seguros y convenientes. Haría énfasis en la conveniencia sobre este concepto. Sería lindo si sueco rico, por ejemplo, pudiera comprar un ticket que incluyera el vuelo, viaje en tren, el transporte de equipaje adicional y las comidas. Planear un viaje a Europa es requiere una gran cantidad de investigación y trabajo. Planear un viaje a los Estados Unidos debería reducirse a indicar qué segmento de la vuelta del tren quieres ver y cuánto quieres gastar en lujos.

Costa Rica está siguiendo una versión de este plan pero sin el tren. Su estrategia nacional es convertirse en un destino de vacaciones. Si quieres ser un bartender o un guía en ese País, requiere un entrenamiento serio similar al universitario, incluyendo idiomas, cursos de seguridad y más. Además, son tan serios respecto a la protección del medio ambiente que dicen no a las perforaciones petroleras. Su estrategia parece estar funcionando. Creo que los Estados Unidos podría tomar el ejemplo. todos estos futuros ricos emprendedores chinos van querer un algún lugar para visitar que no esté contaminado. Si un plan de vacaciones pudiera volverse fácil, la gente se congregaría a éste del mismo modo en que lo hace con los cruceros por el océano.

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